lunes, 5 de diciembre de 2011

TIEMPO DE AMAR

Tiempo de amar (1989)
Pintor: Diego Fortunato
Acrílico sobre tela 122 X 76.5 cm.
Serie MUJERES DE PIEL DE SOMBRA
Colección Privada familia Nigro (Italia).


CÓMO DECIRLO



Cómo decir
que te amo
más allá
de las cosas
infinitas.
Que tú sólo
suspiro
enciende
mi alma
en fuego
de lava bendita.


El perfume
que adorna
tu piel venerada
cabalga
sobre río
apasionado
en noches
de sueños
dulces
y encantados.


Cómo decirte
lo tanto que te amo
si al verte sólo
balbuceo palabras
sin sentido.


Cómo quisiera
robarle un beso
a tus labios dorados
para morir loco
y muy embrujado.


Eres mi súplica
sagrada.
La que surca
el universo
más allá del todo
y la nada
y jamás podría vivir
sin sentir tú latir
en mis sienes
ardientes.


Tus ojos de miel
plenos de de vida
es luz que alumbra
con alegría la vida.


Olvidarte
jamás podría
sin antes no sentir
la humedad
de tu cuerpo
fundirse en el mío.


¡Cómo decirlo!
Eres el todo
y la nada.
El universo
y el cielo azul.
La tormenta
y la calma.
El fuego y el frío.
El aire y su armonía.
El amor y la pasión.
El aliento de vida
porque sin ti la vida
nada sería…


¡Cómo decirlo!…
Cómo encontrar
palabras eternas
para decir que te amo
hasta más allá
de las cosas infinitas.




El pintor, poeta y novelista Diego Fortunato en Forte dei Marmi (Toscana,Italia).


lunes, 24 de octubre de 2011

      La máscara (1989)
Pintor Diego Fortunato
Acrílíco sobre tela 122 x 76.5 cm.
Colección Privada Famila La Rosa Pastrán



SI FUESE UN INSTANTE





Si fuese un instante,
y ese instante fuese ya,
dibujaría un mundo mejor,
lleno de alegría y paz.
Hermosas y risueñas
golondrinas vestidas
de amor esparcirían
por el sendero del infinito
un himno inmaculado
con olor a jazmín.
Sentado en el borde
del tiempo escucharía
como niño embelesado su canto
de quietud y hermandad.


Si fuese un instante,
y ese instante fuese ya,
cincelaría en el espacio infinito
una estatua de bondad eterna
sobre pétalos de rosa
y perfumados océanos de miel.


Si fuese un instante,
y ese instante fuese ya,
cabalgaría sobre corceles
de vida para derrotar
al hambre voraz
que como peste maldita
mutila y silencia la vida.


Si fuese un instante,
y ese instante fuese ya,
con lágrimas de júbilo
besaría al prójimo mío
y bendito por ser parte
y sueño de la vida mía.


Si fuese un instante,
y ese instante fuese ya,
rogaría a los cielos
por la armonía y la amistad
de todos los seres
del universo inmortal.


Si fuese un instante,
y ese instante fuese ya,
tejería sueños de libertad
sobre montes y praderas,
lagos, mares y ríos
para que en la tierra toda
germinen profundos
sueños de fraternidad.


Si fuese un instante,
si ese instante fuese ya,
abrazaría a toda la humanidad
y con susurro de querubines
le cantaría al oído
“¡Te amo por existir,
tanto como Dios
nos ama a todos por vivir!


 
Diego Fortunato en compañía de la versátil
y fabulosa cantante brasileña Eliana Pittman.